Corrrrrrnify!!

Cornify

domingo, 27 de noviembre de 2011

Casas extrañas, despertada temprano.

Son las nueve y veintiun minutosnde la mañana, y yo me acabo de despertar en una colchoneta sobre el suelo de una amiga que hasta hace simplemente seis meses no sabía de su existencia.
Seguramente cometa errores de ortografía, pero es que estoy desde un iPhone.
Una noche inolvidable, sí señor, en la que una descubre que ha cambiado, ya sea a mejor o a peor, eso todavía no lo sé.
Mientras, en el suelo la dueña del iPhone gime en sueños, a lo mejor recordando lo sucedido por la noche. O no, ¿quién sabe?
A lo que iba, que mientras mi estómago ruge reclamando algi de comida, una empieza a recapacitar sobre su vida, y anpreguntarse cómo ha acabado aquí. Bueno, lo mío es simple, cogimos un autobús y después nos recogieron en otro pueblo.
Pero basta de hablar de lo de anoche, que los pactos de silencio son muy útiles.
Y como suele pasar, ya se me ha olvidado lo que iba a decir, de todas formas tampoco sería muy importante.
Lo que sí, es que llevo varios días copiando en el móvil palabras sueltas entre comillas que no pongo porque no sé donde están las comillas, que me recuerdan a hechos o personas a las que ya le escribiré algo, si tengo el tiempo y las ganas.
Las campanas resuenan para recirdarte que son y media.
Y lo otro es que me avergüenzo de muchísima gente, principalmente por haberlos considerado mis amigos y que me abandonan a las primeras de cambio.

PD: Yo nunca.

viernes, 7 de octubre de 2011

Me ghosta.

También llamado "cosas que hacen que vomite arco iris."
Y, como añadido especial, cosas que hacen que me ponga de los nervios, cosas que odio.

Los abrazos, por supuesto.
Gritar las canciones hasta quedarme sin voz.
No soporto que me presionen, que me metan prisas. Tengo mi propio ritmo.
Barba, camisa de cuadros, vainilla, tirantes.
Problem?
Andar descalza por la cocina.
Vestirme después de ducharme, no ponerme calcetines y estirar los dedos de los pies.
Observar las cosas con detenimiento, mucho.
Dejar que el tiempo pase, y después arrepentirme de haber perdido el tiempo.
Tener el cuarto hecho una puta mierda.
Stephen King. -cogiendo la palangana para vomitar arco iris.-
Caminar despacio.
Verde, re, diecisiete, tres.
Susúrrame, y casi me tendrás. Sólo casi.
Perderme, me encanta.
Hacer líneas absurdas con los lápices. 
Los médicos, las agujas, los odio.
Dar cabezazos hacia los lados, para ponerme bien el lkajfhlkjds flequillo.
Fijarme en los zapatos y las camisetas de la gente. wtf?!
System of a Down.
Spill Canvas. klahjsflakshflakjhflakhjflakhdflajkfh
Agachar la cabeza y sonreír, en vez de saludar.
No me gustan las cosas románticas. Oh, sí, va en serio.
Tampoco me gusta tener a alguien pegado detrás mía todo el día.
Correr, hacer ejercicio, paso.
¿Algo más?

viernes, 30 de septiembre de 2011

Wake me up when september ends.

Eh, despierta, Setiembre ya ha acabado.

Hoy es 30 de Setiembre
¿vale, y?.
Hoy es el último día de Setiembre
wow, que lista, ¿lo has averiguado tú sola o te han ayudado?
Mañana empieza Octubre
oh dios, nunca me lo habría imaginado.
Mañana empieza otro mes, otra época.
Ya acaba Setiembre, y con su despedida se lleva
o espero que lo haga
los malos rollos y tensiones.
Y con ello también trae nuevos días en blanco en la agenda para rellenar con malos rollos y tensiones.
Eh, tila, creo que debemos empezar a llevarnos bien, vamos a tener que estar un buen tiempecito juntas, ¿no crees?
No llevamos ni dos semanas de curso y ya quiero que acabe. Y no sólo por el estrés post-coital  de las asignaturas, por miles de millones de partículas subatómicas que no dejan de dar por culo cosas que no vienen para nada al caso.
Bueno, a lo mejor sí, pero eso lo dejaremos para otra entrada y para otro mes. Y ya que estamos para otra Cam.

Dios, unas ganas de mandarte mandarlo todo a la mierda sin que después me sienta mal.

El día menos pensado, a la hora menos pensada, ocurrirá lo que menos piensas que pueda pasar.

domingo, 25 de septiembre de 2011

"Por fin empezaba a dar señales de vida."

Situación: Narra Dominic, un chico que está enamoradísimo hasta las trancas de Cam, una chica que desde hace relativamente poco está [o estaba, mejor dicho] en estado de shock por razones que no vienen al caso. Ah, hay que decir que ella es una adicta al sexo y que él, bueno, la quiere más que a nada en este mundo. Dicho esto, pasen y vean.Por cierto, ambos viven juntos, que se me había olvidado decirlo.


Un día, en el que casi me obligaron a ir al instituto, cuando volví a casa, ella estaba de pie, en la cocina, con una camisa mía que le quedaba bastante grande, intentando cocinar algo. Justo cuando abrí la puerta, ella estaba agachada, buscando en uno de los cajones. Al verla, me dio un vuelco el corazón.
Cerré la puerta sin hacer ruido. Escuché que tarareaba alfo, con gesto algo cansado. Carraspeé, agachando leve la cabeza, con una tímida sonrisa. Ella se incorporó, algo asustada. Agachó también la cabeza, aún de espaldas a mí, con una sartén en la mano.
-Te... Te has levantado...- Murmuré, mirando hacia el suelo, intentando controlar el impulso de correr hacia ella y comérmela a besos.
- Nunca llegué a dormir.- Murmuró ella. Alcé un poco la cabeza, mirándola. Había ladeado el rostro, mirándome de reojo, con el gesto serio. Di un par de pasos hacia ella. No sabía muy bien por qué, pero tenía la sensación de que si me acercaba más, ella huiría de mí, como si fuese un animal salvaje que intentase cazar. Se dio la vuelta, quedando frente a mí. Su rostro expresaba temor, no sabía la razón. Instintivamente, alcé ambas manos, con las palmas hacia ella, dando un par de pasos más. Noté cómo agarraba con más fuerza la sartén.
-Tranquila.- Susurré, sin apenas mover los labios.- Nunca sería capaz de hacerte daño.- No apartaba mis ojos de los suyos, captando su reacción. Sus ojos se volvieron vidriosos, estaba a punto de llorar.
Di varios pasos más hacia ella, con todo el cuidado y el respeto del mundo. Cuando estuve lo suficientemente cerca, la abracé, con cuidado, con temor a que se pudiese romper. Noté cómo me correspondía al abrazo, con más fuerza de la que jamás habría podido imaginar. Tiraba de mi camiseta, intentando que la agarrara con toda mi alma. La escuché llorar, como nunca había escuchado a nadie llorar.
No pude parar mis impulsos.
Busqué sus labios como si estos fueran los únicos que me salvarían, al igual que ella buscaba los míos.
Echaba de menos sus besos, esos que me mantuvieron noches en vela deseando que se repitieran.  Esos que hacían que mi alma muriese durante un par de segundos y después, volviese a la vida.
Sentía que me empujaban, que Cam me empujaba. Despacio, con suavidad, haciendo que fuese poco a poco hacia la cama.
Me dejé llevar, ya que si la paraba, sería mi perdición y mi billete sin retorno hacia la locura.
Pocos segundos después, tropecé con el borde de la cama, cayendo sobre ésta, haciendo que Cam cayese conmigo. Nuestros labios se separaron por el susto que nos dimos al caer. Nos miramos un instante y, después, el tiempo pareció haberse detenido. Puse una mano sobre su mejilla, acariciándola, con una pequeña sonrisa en los labios.
-No has cambiado.- Susurré, mirándola con ternura. Ella cerró los ojos, sonriendo también ante las caricias que le daba.
-No, y espero que tú tampoco.- Abrió los ojos, mirando los míos con una pequeña sonrisa, casi retándome.
Minutos después, ya volvíamos a ser los de siempre.
Aunque con una pequeña excepción. Ese día no follamos, como siempre habíamos hecho. Esa tarde, hicimos el amor, propiamente dicho.
-Te quiero.- Gimió, minutos después de empezar.
Estábamos abrazados, sin espacios, sin obstáculos de por medio.
Solo ella. Solo yo.
Todo iba a cámara lenta, no parecía real. Ese día sí disfrutamos de nosotros mismos. Ese día sí fuimos felices.
Nuestras respiraciones se mezclaban al igual que nuestras caderas, que parecían una sola. Ambas se movían a la vez, al mismo ritmo.
Ella estaba tumbada, agarrando con fuerza la sábana de la cama, con los ojos cerrados, arqueando de vez en cuando la espalda. Sus piernas, al rededor de mi cintura, me hacían el trabajo algo más fácil.
Yo estaba sobre ella, las manos sobre la cama, a ambos lados de su cuerpo. Mis labios recorrían su cuerpo, mi espalda estaba encorvada para que mis besos resultasen más fáciles de realizar.
Nuestros jadeos, gritos y gimoteos pronto inundaron la habitación. Sí, he de reconocer que yo también gritaba, a veces incluso más que ella.
Segundos después, mi cabeza estaba entre sus pechos, su mano acariciando mi cabeza mientras reía suave. Yo había cerrado los ojos, resistiendo la tentación de volver a hacer lo que acababa de hacer.
Cam, mi Cam, acababa de volver. Y por la puerta grande.

jueves, 15 de septiembre de 2011

¿Nunca te lo has preguntado?

La razón de la existencia.
La mía es muy simple, para mí lo es, aunque para otras personas les resulte algo más complicado de entender.
Quiero ser importante, ya no sé si para el mundo entero, para una persona, para un perro o para una planta, me da igual. Quiero ser importante, punto. Que esas personas/cosas que me hayan elegido para serlo me reconozcan como tal.
Puede sonar un tanto egocéntrico y todo lo que quieras. Y sí, lo reconozco, tal y como lo estoy explicando puede sonar como tal. Pero esa no es mi intención.
No quiero ser una más. Quiero ser diferente... Que... La gente se dé cuenta de que existo.
Repito, esa gente no tiene porqué ser un grupo amplio de personas, una planta me sirve.
Pero hay un problema, sé que cuando "sea importante", no lo reconoceré, no me lo creeré, haré como si nada, como si escuchase llover. ¿Por qué? ¡Y yo que sé, pregúntaselo a Google!
Pero no, ahora en serio.
Quiero... No sé, en verdad tampoco sé muy bien lo que quiero, hay que reconocerlo.
Simplemente, me gustaría que... Por un amplio plazo de tiempo las cosas me fuesen bien, sin broncas, ni problemas, ni depresiones pos-parto... Espera, ¿qué?

- Da igual, da igual.
+ No, mierda, ostia puta. No da igual, pedazo de gilipollas. Creaste el blog para desahogarte y vaciar tu cabeza, decir las cosas tal y como las piensas. ¿Y por qué no lo haces?
- Porque tengo miedo a cómo reaccionarán, a si me lo echan en cara...
+ Tía, eres estúpida. Tú misma eres la primera que dices que te importa una puta mierda lo que digan los demás. ¿De qué coño vas? ¿Qué más da lo que piensen? ¡No puedes quedarte ahí parada como una estúpida, ¿no crees?! ¡Reacciona, joder!
- ¡¡Lo sé, lo sé!! Pero... Importa lo que la gente piense, al fin y al cabo son los que importan en la vida, ¿no?
+ ¡¡¡Y UNA MIERDA!!! NADIE IMPORTA EN TU VIDA MÁS QUE TÚ, JODER.
- Ya... Pero tampoco quiero acabar sola.
+ ¿EN SERIO, GILIPOLLAS? YA LO ESTÁS.
- Oh, gracias por recordármelo, en serio, muchas gracias.
+ Quieres que las cosas te vayan bien, pero no haces nada para que pase. Quieres tener un grupo de gente con la que poder estar, y lo único que haces es cavar más y más tu propia tumba, para acabar sola. Sabes que lo vas a hacer, reconócelo de una vez, ostias.
- No, no, no... ¡¡¡NO!!!


Eh, sí, da igual, saltémonos eso.
Ya hasta se me ha olvidado de lo que iba a hablar, valiente mierda...

Más cortos, pero esta vez, más cutres.



[Bléh, lo mismo del otro corto.]

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Cosas que hacer cuando una se aburre en una habitación en Londres.

Un corto con plastitlina.

[Si no se ve en movimiento, cosa que será lo más seguro, dale click a la imagen para que te salga en otra ventana, espero que ahí sí se vea en movimiento...]

People change.

Let me sing you to sleep.

Un día, decides dejar de buscar. Ya estás harta de todo, las cosas vuelven a perder su sentido. Te quedas mirando durante lo que te parece una eternidad la maceta del cuarto de tus padres, poblada de tréboles. Y, como una idiota, vuelves a caer, vuelves a buscar. 
Entonces te das cuenta de que no hay tréboles de cuatro hojas para ti, todos serán de tres.
Por fuera, dices que estás cansada de decepciones como esas, pero por dentro, sabes que nunca dejarás de buscar cada vez que se te presente la oportunidad, porque sabes que los hay, que hay uno entre muchos, y que algún día, ese uno será para ti. Tendrás la suerte de encontrarlo.
Y justo en ese momento, te das cuenta de lo que se parece esa búsqueda incondicional de tréboles a tu vida, te das cuenta de que nunca dejarás de buscarlo. Te das cuenta de que, como la idiota estúpida que eres, nunca cesarás tu búsqueda hasta que lo encuentres, hasta que encuentres a tu trébol. 
Si es que, no se puede ser más gilipollas...

martes, 13 de septiembre de 2011

domingo, 11 de septiembre de 2011

Día 21. 11.01 pm.

The end - McFlurry.

Discoteca. Morriña. Gente que llora. Zorros, no zorras. Tuins que bailan. Revistas. Tuins que parecían tontas cuando las cambiamos por un botijo. Firmas de última hora. Eh. que todavía hay tiempo para mandar a la mierda a más de una y más de dos. Centro de London. Cheques p'a coméh "gratuitamente". ¡¡PITUFO ESCOCÉS!! Que se llama Matthew T__T. Clases que acaban hora y media antes de lo normal. Y, como me aburro, me pongo a escribir. Jo, mamá, no me dejes con la duda T_________T Limpiadoras que se cabrean porque sí. Gilipoooollas. Reuniones canceladas que se reanudan. Epistaxis nasal. Palabras tabúes.

Little Fucker.

Día 20. 9.43 pm-

Bubblewrap - McFlurry. 

Picadilly, again. Por la tarde a Greenwich a estudiar. Y de cena, pizza. Reuniones. De los nervios por la maleta. Personas que no se esperan y se ponen ya a llorar. ¿Me firmas? ¡¡Que NO estoy celosa, ostia puta!! Acertijos en clase. Fergal, Fergal xD Otro Monster, pero este no me ha dado efecto D: Starbucks de desayuno.

1.23 am.

Firma de banderas. Más cortos con plastilina. Puede, ¿quién sabe?

2.52 am.

Sí, Ovulina, Prepucín y Glandecito. Lágrimas a medianoche. Gente que se enamora de mis cartas de los m&m's. Más púas. Y de regalo, un pin. ¡Eh, que hoy no paramos en Canada Water! Un ratón en la cocina, según testigos del suceso. Espuma en cabezas ajenas y a hurtadillas. A pasar a limpio las firmas xD.

Little Fucker.

Día 19. 12.06 am.

Save you - Simple Plan.

London Eye. Pero ahora dentro. Ostia loco, que pollada. 4D. Abrazos, abrazos everywhere. Campo del Chelsea. Paseo hasta perdernos, casi. Mierdas en vaso, literalmente. Joder, ¿tanto huelo? D: Abrazo's p'a toah las perrahs xD Hoy sí, es así de simple. Negros gilipollas. "Cena", por llamarlo de alguna manera, asquerosa, volvemos a nuestros inicios. "Que frío, que frío, que frío." Zorras. Tiempo de lectura y de pensar. Y ahora, a descansar. Espera... ¡¡¡LOL!!! Juegos. Guitar Hero.

Little Fucker.

Día 18. 9.48 pm.

Forgotten - Linkin Park.

No, no hay excusas que valgan. Greenwich. Verde. Más libros. Otra noche igual. Bipolaridad. Querer y no poder. Ganas de que me coma la tierra y no me devuelva. Total. Cosas que nunca van a pasar, admitámoslo. Cortos con plastilina. Bailes en mitad del parque. No quiero otra vez pasar por lo mismo, me niego.

10.45 pm.

Putos travelos que te despiertan ¬¬

11.26 pm.

Taconazos hasta el Sol (8).

Little Fucker.

Día 17. 2.11 am.

Umbrella - All Time Low.

Monster. Ea, y ahora no puedo dormir. ¡Que me subo por las paredes! e__e" Se me va (8) Rotu en las piernas. Camden town again. Púas. Intentos fallidos de sudaderas. Gafas. Líder en el metro, toah forever alone. Sainsbury. Helado. Nutella. ¡Ha roto mis picos el muy cabrón! Foé, tía, ¿a que me enfado yo también? Nuevos conocidos en el edificio G. Matthews con camisas entreabiertas. Fotos chorras por culpa del puto Monster. King's Cross. Valiente mierda. Pret. Ostia puta, tomate. Gente que se preocupa por nuestro bien, LOL. Lluvia. ¡Mi paraguas! T____T

Little Fucker.

Día "16". 8.36 am.

Hello hello - The Cat Empire.

Invitados en mi cuarto. ¿Estás bien? Que sí, pompompom... Primark. Pulseras. Paraguas. Hamley's. ¡Oh dios mío! Pianos. Clases realmente chulas. Me salto media clase. Notitas. ¡¡ESPERA QUE ME DA!! -maximum risa poweh.- Alemanes que se pican hablando de fútbol. "Cuando tocas mis manos, me siento importante." ¡Compraros una vida, moñas" Condones en puertas ajenas.

Little Fucker.

Día 15. 12.18 am.

Black Dresses - Spill Canvas.

En proceso de incubación de un resfriado. Y yo, como soy guay, casi llego tarde a clase. Ni desayuno ni comida, only tarta. Todos enfermos. ¡Eh, que tenemos microondas! Bueno, dos E___E Paso de excursiones. Museo de cera. Preocupaciones ajenas que se convierten en propias. Fotos nocturnas. "Eso lo ha escrito Susan." Dormir toda la tarde y despertar con sueño. Lágrimas. Lluvia. Intercambio de blusas. Aunque la mía no te la haya dejado. "I belong to you and you belong to me". Sopa, no natillas de pollo. Echar de menos hacerme fotos con el mierda de mi hermano, que ya no tiene paletas. Sentirse fuera de lugar. Dejar pasar el tiempo, manteniendo la cabeza vacía.

Little Fucker.

Día 14. 10.53 pm.

All Night Long - Simon Matthews.

Picadilly. Hard Rock Café, a hurtadillas. HMV again, corriendo. Pink Floyd. Camisetas que deseaba. Pins. Librería. ¡Beedle el Bardo! Lluvia bajo seguro. Personas extrañas que causan sentimientos extraños. ¡M&M's! Insultar a las twins y reirnos de ellas. Gilipollas. Cosas que se callan. Antigua amiga llamada soledad, te echaba de menos, jodía. Cambios de clase, en la otra punta. Piano's in da hauz!. Autosentimientos y comportamientos que nadie entenderá nunca, ni yo misma. Dormir con lo puesto para ya no poder despertar. Hospitales. Recuerdos que son tan dolorosos que me obligo a conservarlos, por masoquista. Cuestiones que se dejarán sin responder. Cascos, música e intentar vaciar la cabeza. Tú puedes.

Little Fucker.

Día 13. 11.00 pm.

Don't stop the music - Jamie Cullum.

¡Rastas! Gente nueva. Que no, que no toco bien el piano. Happy, happy! Pringles. Doritos. Palitos con queso. Covent garden. Jardín cubierto. Fopp. Blink. Charlie. Posters. Conejos que se suicidan. Empanada de mierda. ¡Rápido, rápido! Hola, hola, caracola, caracol, saca los cuernos al Sol. Cucharadas de Nutella. WINNING! ¿Y los malditos servicios? Colchas cambiadas. Gente que me odia por hacerles pasar un buen rato. ¡SIN PENSAR MAL! Gente que desaparece, así, sin más. ¡Plof!.

Little Fucker.

Día 12. 12.00 am.

Amerika - Rammstein.

Cartas. Culo. Presi. Vicepresi. National Gallery. Natural History Museum. Decepción. Harrods. Pianos que dan mal rollo. Juguetes, juguetes everywhere. Risas en la cocina. ¡Tus muertos enteros! Only one muerto per person. Tipex reventa'os. Hamburguer's day. Cambios de clase. Without Matthew. ¡Pero está abajo! Y me habló por iniciativa propia *___* Gente que me roba mi fecha de cumpleaños. Postales. Secuestro de postales y periódicos ajenos. Garra de tiranosaurio. POR CASUALIDAD. Game Boy. Chinas que se caen al suelo en mitad del espectáculo. No se qué de talentos. A dormíh.

Little Fucker.

Día 11. 11.11 pm. (WTF?)

Accidentally in Love - Counting Crows.

Bebé de pipi con regla sabor cereza o manzana y frambuesa. Uñas color sandía. ¡¡¡ARDILLAS!!! Y dos han comido de la palma de mi manita :3 Hyde Park. Perdida sola y sin rumbo. Peter Pan. Árboles. Palomas. Verde. Claustrofobia en el metro. Poker face. FotaaKaaSH* sin sentido. Inspiración ininterrumpida. Nota mental: llevar un boli siempre en la maleta. ¡Eh, que se pueden tocar los pianos otra vez! Auto castigo sin dinero. Cevaduracas de las buenas buenas. ¿Tienes frío, perra? ;) Evas cazapalomas x'D

Little Fucker.

Día 10. 11.41 pm.

Sway - Michael Bubblé.

Risas sin sentido alguno. Notting Hill. Group Liders [[WHAT?]] Y ya estamos en paz. ¿Te imaginas? Anillos con legos.

12.48 am.

¡¡Libros!! Blanco nuclear. Nutella. Compras. Cucharillas de bebé. Ben & Jerry. Y más risas again. Asquerosas. Gilipollas, gilipollas everywhere. iPhones secuestrados. Fotos chorras. Y mañana picnic. Sueñín. Ballet abstracto. Generosidad.

Little Fucker.

Día 9. 9.28 pm.

Friday - Rebecca Black.

Soledad solitaria. Pianos que desaparecen, al igual que los bolis. What the actual fuck!? Matthew, joder, Matthew. Pink Floyd. National Gallery. Cuadros que dan yuyu. Ganas de que la tierra me trague, que el tiempo se pare. Fish & Chips. Necesito una cartera. Y más cosas.
-Eh! Skittles!
-Oh, it's true! Hahaha.
Ganas de llorar, morir y seguir llorando. Escenas escatológicas, escapularmente hablando. ¡Orden! Pezones. Evas que se indignan.

Little Fucker.

Día 8. 10.43 pm.

Low Fidelity - Spill Canvas.

Un sueño que me caigo. Comida asquerosa. Oxford St. Disney Store. ¡Perrys! Primark. ¡BATMAN!. Bob Esponja. Pulseras. Películas. Posters. Nerviosismo. Individualidad. Intimidad. Llovizna casi sin importancia. Mandar a la mierda a más de uno y más de dos. Clases. ¡Colores! Squirtles.

Little Fucker.

Día 7. 23.28.

Transylcania - McFlurry.

Piano. Más música. Más comida rica. Brittish. Momias que dan mal rollito. Dolor de ovarios. ¡CHOCOLATE! Cambios de clase. ¡OSTIA CON MATTHEW! Mother of God. Momentos que no se olvidan. Felicidad ininterrumpida. Aplausos a los que nos cierran la puerta. Naranjas con caritas. Risas y más risas. Ree Do Si La Re Mi Re Do Si Do Si La. Do Si Mi... Pepsi y chocolate. Castigo por tontos. Fiesta rechazada. ¡Mi espalda! Matthew, Matthew, Matthew *__* ¡¡Y NO DOY PALMAS CON ÉL, OSTIA PUTA!! ¬¬

Little Fucker.

Día "6". 7.37 am.

Begging for mercy - Bullet for my Valentine.

Pianos. Frío. Miedo. Acongojamiento. Palacio de la queen. Equipo A. Madres que cogen a sus hijas en brazos. Secuestros de coca-cola. Más bien de Pepsi. ¿Y LA WI-FI?. Casino. Blackjack. Italianos que gritan. Dilatadores. Intercambio de pulseras. ¡HAMBRE! ¡OSTIA LOCO, CENAMOS POLLO CON ARROZ! Ñam. Naranjas que digievolucionan a pelotas. Compañía nocturna. "Eh, you're the hippie!!" SÍ, CLAAAAARO. Secretos inconfesables que se acaban contando. Cartitas. Sobornos con comida. ¡Me duele la oreja, foé!

Little Fucker.

Día 5. 2.32 am.

Me & My Guitar - Tom Dice.

Bipolaridad. Puentes. Cartas. Risas. Música hasta las tantas. Miedo, casi pánico. Pies fríos. Niños pequeños. Chinos felices. Comida que da asco. Casino. Disturbios. Luz, fuego, destrucción. Amol a primera mixta E__E. Pelirrojos que le hacen dar palmas. McFlurry. Autocastigo. Ola de calor. JÁ.

Little Fucker.

Día 4. 0.52 am.

Break your little heart - All Time Low.

Cansancio. Sueño. Lluvia. Tormenta. Mercadillos. Tiendas. Vestidos. Negro. Dinero. Comida. Españoles. Nuevas personas. DISCOS. Planes cancelados. Camden. Reloj. Alarmas. Falsas. Fuego. Tranquilidad. Perplejidad. ¿Comida de verdad? Peines. Incredulidad. Pasotismo.

Little Fucker.

Día 3. 2.46 am.

The Smile of the Sun - Helloween.

Lluvia. Risas nocturnas. Claustrofobia. Miedo. Pánico. Sol. Frío y calor. Norias. Tiovivos. Relojes. Tiendas. Clases. Desconocidos. Nuevos amigos. Más risas. Piratas. Motes. Parques. Chorra. Río. Boda. Tarjeta. Fotos. Sorpresa. Palitos de colores. Monedas. Buena cena. Gritos. Noches sin dormir. Españoles en lata.

Little Fucker.

Día 2. 0.19 am.

Welcome to hell - Sum 41.


Cansancio. Duchas. Agua. Compras. Sueño. Bostezo. Cherry. Luz. Examen. Nervios. Risas. Perros. ARDILLAS. Gallinas escocidas. Verde. Fuente. Casitas. Obras. Ruido. FIESTA. Japoneses con ritmo. Mofetas. Cámaras. Fotos. Frustrante. Palabras imposibles. Pokémon. Trucos. Cartas. Milotic. Líos mentales. Enviciamientos. Móvil. ¡LÁTIGO CEPA!. Carpetas. Comida más asquerosa. Medias. Saludos. Extranjeros. Curiosos felices. Rock. Camela.

Little Fucker.

Día 1. 3.35 am.

Cuando zarpa el amor - Camela.


Casitas de muñeca. Negro. Verde. Oscuridad. Nervios. Risas. Chocolate. Tomates cherry. Turbulencias. South park. Muertes repentinas. Curvas que se definen. Barrio Marginal. Frío. Calor. Más frío. Llaves. Orden. Cocina. Más risas. Reír por no llorar. Caos. Ruido. Autobuses rojos. Comida incomible. Comida. Despierta. No puedo dormir. Mañana examen, a las 8 desayuno.

Little Fucker.

Eh... Sí.

Voy a poner el pequeño diario que tuve en Londres, que más que un diario es un recordatorio de las cosas que hice, y más que de las cosas que hice, de los sentimientos que tuve.
Cada día apunté la hora a la que lo escribía y una canción que o bien tuviera que ver con ese día o que llevase todo el día en mi cabeza.
Son palabras sueltas, la gran mayoría no tienen mucho sentido.
Y con esto, a partir de esta entrada, las 21 próximas serán mi diario por Londres.
Que disfruten.

sábado, 3 de septiembre de 2011

Cosas que echaba de menos. (Resumen de cosas que se aprenden.)

Creo que hace un mes o casi, o puede que más, que no me ponía a escribir aquí, ya ni me acuerdo.
Tampoco es que me quiera acordar.
Echaba de menos sentarme frente a la pantalla y ver como mis pensamientos se reflejaban frente a mí, palabra por palabra, error por error.
Echaba de menos pararme cada frase, leer lo escrito mientras frotaba mis dedos para que entrasen en calor.
Siempre solía tener las manos frías.
Tamborilear los dedos sobre la mesa y sobre mis labios mirando hacia la nada pensando en qué más poner.
Este mes he aprendido muchas cosas. Cosas buenas, cosas malas. Pero todas me han enseñado y servido para algo.
He aprendido a que perderse, de vez en cuando, es bueno. [Hyde Park.]
He aprendido a tener paciencia.
He aprendido a pasar frío.
Y a querer pasar frío.
He aprendido a negar.
He aprendido a perdonar.
He aprendido a escuchar.
He aprendido a encontrar el camino de vuelta a casa.
He aprendido a cerrar los ojos.
He aprendido a abrazar.
He aprendido a querer a la gente como si me fuese la vida en ello.
He aprendido que por muy mal que me vayan las cosas, siempre pueden ir peor. Siempre puede aparecer un grupo de gente travestida para alegrarte la noche.
He aprendido a andar en tacones. Y a bajar una escalera con ellos.
He aprendido a regatear, a negociar, a intercambiar.
He aprendido, más bien me he dado cuenta, de que sé convencer muy rápido a la gente de que haga algo.
He aprendido a llorar, y a callarme las cosas.
He aprendido a amar la naturaleza sobre todas las cosas.
He aprendido que fijarse en los pequeños detalles de la vida es muy bueno.
He aprendido a vivir, a sonreír, a ser feliz.

Estoy muy orgullosa de mí misma, no sé muy bien la razón, pero no sé...

Empiezo a sentirme bien.

domingo, 24 de julio de 2011

Dices que quieres morir.

Cuando en realidad, sólo quieres ser salvado.

Siempre nos preguntamos si cuando nos vayamos, alguien nos echará de menos.

Siempre habrá alguien que lo haga. A veces, es la persona que menos esperamos que sea.
Pero la cuestión es que SIEMPRE habrá alguien ahí, a tu lado, para apoyarte, aunque no lo veas.

Hay veces que me veo demasiado repetitiva, creo que siempre digo lo mismo, y eso no me gusta. Pero, ¿qué le voy a hacer?

sábado, 23 de julio de 2011

Momentos what the fuck.

O también llamados momentos de bipolaridad extrema.

Ese momento en el que un día estás por los suelos y al día siguiente estás pegando saltos como una idiota.
Pero a los 3 segundos y medio, tropiezas, caes y no hay quién te levante.

Pero la vida del adolescente, es siempre esa, un día feliz, dos tristes.
Y la vida son tres días y ya vamos por el segundo.
Así que a esforzarse por sonreír, que no cuesta mucho.

No son buenos tiempos para nosotros, pero ¿qué se le va a hacer?

jueves, 21 de julio de 2011

Esa sensación que te viene de vez en cuando.

Esa sensación, esa maldita sensación, joder.
Ese momento de la vida en el que piensas: ¿qué coño está pasando, joder?
Porque, todos tenemos derecho a ser felices, ¿no?
Pero... A la misma vez, no siempre podemos serlos.
Nos olvidamos de agradecerlo cuando lo somos, y nos lamentamos de no serlo cuando no lo somos.

Y piensas, ¿si tú puedes, por qué no yo?
Y te da asco la vida, porque no te hace caso, pasa de ti.
Ves a los demás sonriendo, con sus amigos, y tú ahí, plantada, sola, sin poder sonreír a gusto.

Porque todos necesitamos a alguien que nos dé un abrazo de vez en cuando, ¿no?
¿Por qué yo no lo tengo?
¿Por qué?
¿Por qué yo no tengo derecho a ser feliz?
¿Por qué es siempre la misma sensación de que algo está mal?
¿Pero qué es lo que está mal?
Mi vida entera, supongo.

He cometido muchos errores, y lo sé, soy consciente de ellos.
Pero... Muchas veces, no sabes cuáles son los que has cometido, y te sientes peor, porque sabes que lo acabas de hacer.


Esas ganas de mandar a la mierda a más de uno...
Y un día, lo conseguirás, los mandarás lejos, y tú también te irás, muy lejos, muy, pero que muy lejos de aquí.

Piensa en positivo, ya les darán por saco a ellos, ya les pasará algo a ellos.
Y vendrán a buscarte, y tú podrás decir, con la cabeza bien alta: Vete a la mierda.

Y ahora, por favor, sonríe, por ti, por mí, por el mundo, por lo que te espera.
Haz un esfuerzo, pero aunque te cueste, inténtalo.
Sé que puedes, sé que eres fuerte, puedes hacerlo.

lunes, 11 de julio de 2011

Todos tienen una historia que contar.

Un pasado oculto, recuerdos en el olvido.
Sólo hay que saber escuchar, sólo hay que saber estar en el sitio adecuado en el momento adecuado y actuar de maneras adecuadas.
Porque hay veces que un abrazo a tiempo, es mejor que muchos "te comprendo" después.

Pride.

Puedo ser muy infantil, tener cosas en la cabeza que una persona normal de mi edad no tendría, decir cosas que la gente normal no diría, hacer cosas que la gente normal de mi edad no haría.
Pero puedo decir con la cabeza bien alta que me alegro de ser como soy.
Con mi cuerpo perfectamente imperfecto, con mi obsesión por los pokémon, con mi pelo de forma extraña, mi perfil arrogante, mi enorme nariz, con zapatillas aunque se me asen los pies, con la piel más blanca que Edward Cullen.

¿Pero sabes qué? La gente como yo se lo pasa mejor que la gente que está siempre enfrascada en sus cosas, en sacar buenas notas, en ser popular. En ser perfecto.
Me alegro de ser una más, pero a la vez, de ser especial.
Porque, ¿a cuánta gente ves tú ahora con un tamagotchi de llavero? ¿a cuánta gente ves que siga jugando al Pokémon Amarillo de la Game Boy Color? ¿A cuánta gente ves tú en Julio con Converse? ¿A cuánta gente ves tú que se ría tanto como yo?
Me alegro de ser diferente.

Estoy orgullosa de decir que a mis 16 años ni he fumado, ni he bebido, ni he follado, cuando mucha gente mucho más pequeña que yo, ya lo ha hecho. ¿Que me estoy perdiendo algo? Sí, puede ser. Pero el tiempo que paso sin pensar en cuántas copas me he bebido ni en cómo he acabado ahí, lo gasto en pasármelo realmente bien de la forma más natural posible.
Me alegro de poder decir que escribo bien, que me gusta leer, escuchar música y hablar en inglés y ver películas en los cines. Pero no las pelis de ahora, las pelis antiguas. Los clasicazos de toda la vida.





Me alegro de ser yo.

Mientras tanto en un mundo paralelo...

Todo va sobre ruedas y nadie tiene problemas.
La gente anda del revés, comen gente, y no ven.
No sienten ni padecen, sólo se preocupan del presente.
No meten la pata, no odian a las ratas.
La gente es diferente, la gente es especial.
Mientras tanto, aquí, como nos gusta agobiar...
Meternos en problemas, y si no hay, crearlos nosotros mismos.
Si es que parece que estamos faltos de cariño.
Que puede que sea eso, un abrazo lo cura todo.
Pero en ese aspecto, todos parecen mancos.
Nadie te mira cuando lo dices, nadie te hace caso.
Pero nosotros tampoco lo hacemos cuando a alguien le pasa algo.
Somos sólo hipócritas, que pensamos que somos lo único importante.
Y, en verdad, sólo somos los más ignorantes.

sábado, 4 de junio de 2011

Secretos.

Todo el mundo los tiene. Todos los ocultamos. Todos guardamos algo que nadie conoce.
Todos hemos fingido alguna vez; alegría, dolor, tristeza, vergüenza, seriedad.
Muchos creen saber cómo somos. Sólo unos pocos lo saben de verdad.
La gran mayoría tenemos más de una personalidad, más de una forma de actuar. Y siempre fue así, por los siglos de los siglos, la gente ha tenido más de una forma de actuar.
Así que, ¿por qué cambiar ahora?

viernes, 27 de mayo de 2011

Hoy, 27 de mayo...

Puedo decir que sigo igual. He estado en una semana en  la que hiciera lo que hiciera, me sentía mal. Lo hacía todo mal. No tenía ganas de nada. No tenía fuerzas. No tenía energía. No quería seguir viviendo.
Hace pocos minutos me he dado cuenta de una cosa.
Nadie, absolutamente nadie, pasa toda su vida feliz. Todos han tenido que sufrir de vez en cuando. Todos tenemos que pasar por algo malo. Por algo que nos haga recapacitar.
Del dolor se aprende. Y se aprende a pasar el dolor. También se aprende a vivir con él.
Hoy, puedo decir, que ese dolor me ha hecho más fuerte. Me ha enseñado a no confiar tanto, a pegar gritos de vez en cuando, a dejar las cosas claras cuando hay que dejarlas.
"Si hay algo que te sobrepase, dínoslo y nosotros haremos lo posible por quitártelo de encima" no deja de repetirme mi padre una y otra vez. Pero, ¿qué le respondo? "Papá, me sobrepasa la vida."
No, no puedo hacerlo. Por que es MI vida, y tengo que aceptar mis errores y aprender de ellos.
De todas formas, después de la tormenta, siempre llega la calma, ¿no?

viernes, 20 de mayo de 2011

Desesperación.

Eso es lo que sentía cuando caminaba.
Ganas de gritar y no poder.
Ganas de desaparecer.
Y, de repente, empezó a llorar.
Lloró por todo lo perdido. Por todo lo encontrado.Por todo lo sufrido. Por todo lo vivido.
Y lloró y lloró.

Y acabó ahogándose en su propio mar de lágrimas.

jueves, 28 de abril de 2011

Tienes que aceptarlo.

Hay que crecer. Acéptalo ya.
No puedes ser una niña siempre.
No puedes depender de todos.
Tienes que hacer cosas por ti misma.
Aprender de los errores.
Sonreír ante los problemas.
Ser feliz, disfrutar.
Sólo tienes 16 años, no puedes anclarte.
Te queda mucha vida por delante.
Olvida, ríe, ama, disfruta.
Pero sobre todo, vive tu vida.
Vívela como quieras, pero de forma, que cuando sea tu último día, no te arrepientas de nada de lo que has hecho.
Para que puedas contestar a "si tu vida acabase justo ahora, ¿podrías decir con sinceridad que has vivido de la forma en que has querido?" con un rotundo, y una amplia sonrisa.

domingo, 24 de abril de 2011

Sonríe, otra vez.

No dejes que nada cambie tu sonrisa.
Si sonríes, aunque no tengas ganas, aunque te estés muriendo lentamente por dentro, estarás engañando levemente a tu cerebro, diciéndole que puedes con esos problemas. Que eres más fuerte.

Al final, te encontrarás mejor.
Al final, todo pasará.
Al final, todo irá bien.

viernes, 22 de abril de 2011

Quítate la ropa, mírate al espejo.












Ríete de tu reflejo.

Espero con ansia el día en que vengas a por mí.

Oh, ¿por qué tardas tanto tiempo en venir a por mí y sacarme de este mundo vacío y sin vida e irnos juntos a ese lugar tan bonito del que nadie regresa?
Quiero mecerme en tus brazos y que me lleves lejos, lejos, lejos.
Y aún así, no quiero que vengas a por mí.

Querida amiga Lluvia...

Oh desesperación.
Quiero salir... Deseo salir a la calle. A disfrutar de la lluvia. A liberarme.
No quiero estar aquí. No. Quiero huir. Joder, quiero vivir.
Empaparme. Ser feliz. Sonreír. Soñar.
Pegar saltos en los charcos como si no hubiese un mañana. Como si no hubiese resfriados acechando.
Dormir en la calle. En un tejado. Contemplar las estrellas. Seguir intentando.
Llorar y reír. Sufrir y disfrutar.
Sigue lloviendo, y yo agarro con fuerza mis botas de agua.

Cosas que una escribe cuando está desesperadamente aburrida.

Se levanta, decidida y se dirige al espejo de cuerpo entero que cuelga en la pared. Los ojos cubiertos de lágrimas, la voz rota, mira su reflejo y habla, despacio.
-Ya está bien, no quiero seguir jugando. No me apetece. ¡Abandono!
Su reflejo la mira, aguantando la risa. Cuando habla, su voz no se parece a la suya, es seria, burlona. Se ríe de ella.
-¿No ves que no puedes ponerle fin? Aquí no decides. Perdiste todo derecho a decidir cuando empezaste a jugar. No puedes acabar así como así.
-¿Cómo que no? -pregunta asustada.
-No. Esto forma parte de tu vida. No puedes ponerle fin a tu vida.
-Si esa es la única forma que hay de acabar con esto, la llevaré acabo. -Su voz no es más que un susurro. Saca una pequeña navaja de detrás del espejo. Siempre la guardó ahí. Nunca pensó que llegaría a utilizarla.
La acerca a su muñeca, con cuidado, con miedo. Corta despacio, aguantando el dolor. Cierra los ojos, yendo más rápido, sin dejar de llorar.
-Lo siento.-susurra, cayendo al suelo, para nunca más poder levantarse.